A mediados de la década de 1990, las empresas de telecomunicaciones desarrollaron la idea de usar las redes inalámbricas de banda ancha como posibles soluciones de "última milla" para ofrecer una alternativa de conectividad a internet para empresas y particulares. Su objetivo era producir una red con velocidad, capacidad y fiabilidad de una red cableada, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad, simplicidad, y bajos costos de una red inalámbrica. Con este objetivo surgió WIMAX.
WiMAX son las siglas de
Worldwide Interoperability for Microwave Access, y es la
marca que certifica que un producto está conforme con los
estándares de acceso inalámbrico "IEEE 802.16". Estos estándares
permitirán conexiones de velocidades similares al ADSL o al cable,
sin cables, y hasta una distancia de 60 km. El impacto de esta
tecnología inalámbrica puede ser extraordinario ya que contiene una
serie de elementos que pueden favorecer su expansión: relativo bajo
coste de implantación, gran alcance, velocidades de transmisión que
pueden alcanzar los 75 Mbps, no necesita visión directa, disponible
tanto para voz como para datos y tecnología IP extremo a extremo.
Además, dependiendo del ancho de banda del canal utilizado, una
estación base puede soportar miles de usuarios, netamente superior
a una red WLAN.
Se suele utilizar la siguiente terminología para garantizar la
claridad:
Aplicaciones de WiMAX
En el nivel más básico, WiMAX
soporta aplicaciones inalámbricas móviles, fijas y nómadas. Una
aplicación móvil proporciona comunicación mientras el usuario está
en tránsito. Un buen ejemplo es un viajero de negocios que comunica
mientras que entá en un tren. El servicio compite con las
tecnologías móviles celulares.
La aplicaciones inalámbricas fijas a menudo proporcionan conexiones
de "última milla" en las zonas rurales o subdesarrolladas que
carecen de línea de abonado digital (DSL), híbrida fibra-coaxial
(HFC), u otra infraestructura de cableado. Las empresas pueden
contratar ya sea la tecnología WiMAX fija para el uso en su propia
red privada (por ejemplo, una conexión inalámbrica punto a punto
entre dos edificios) o pueden usar el servicio de WiMAX fijo de un
proveedor de servicio de internet inalámbrico (WISP).
Por último, una aplicación nómada es uno donde un usuario se
desplaza de un lugar a otro, pero sólo se comunica mientras se
encuentra parado. Un buen ejemplo es un técnico que necesita acceso
a la red de alta velocidad mientras está en el lugar de un cliente,
pero no durante el desplazamiento.